Detección y abordaje de la Disfagia (I)

Enfermedades donde es más frecuente el problema: Accidentes vasculares cerebrales (ictus), Parkinson, Alzheimer y otras demencias.

Momento de aparición: en los ictus está presente desde el comienzo. En las enfermedades progresivas (Parkinson, demencias) aparece generalmente en una fase avanzada de la enfermedad, cuando otros problemas (alteración del lenguaje, memoria, coordinación, movilidad) están claramente establecidos.

¿Ante qué síntomas debes sospechar el problema? 1/ aumento del tiempo necesario para comer. Notarás que cada vez tarda la persona tarda más tiempo en tragar cada porción; 2/tos durante la comida; 3/episodios de atragantamiento frecuentes; 4/ salivación excesiva; 5/ empeoramiento de estos síntomas con los alimentos LIQUIDOS Y MÁS VOLUMINOSOS.

¿Por qué se produce? La causa principal es la alteración de la función de los músculos de la base de la lengua y garganta. Son los músculos encargados de DEGLUTIR (acto de pasar al estómago cualquier sustancia sólida o líquida) (figura 1).

 

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Para ello tiene que producirse una coordinación de los movimientos musculares que haga avanzar a la comida (figura 2). En enfermedades neurológicas como las mencionadas se produce una descoordinación de estos músculos que dificulta la deglución, haciendo que los alimentos progresen muy lentamente o incluso retrocedan (figura 3). Esto explica la lentitud para comer, las regurgitaciones o atragantamientos. Además, se altera la función de la válvula que normalmente impide que los alimentos pasen al árbol respiratorio (epiglotis). Esto da lugar a tos e infecciones respiratorias como las neumonías por aspiración.

Figura 2

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Figura 3

 

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¿Puede haber complicaciones más importantes? Sí. Cuando el problema está establecido existen 2 complicaciones principales: 1/ Neumonías por aspiración. Se producen porque de la comida y/o saliva se introduce en el árbol respiratorio (bronquios y pulmones). Pueden ser graves y repetitivas. Son una causa muy frecuente de fiebre en personas con estas enfermedades en la fase avanzada. 2/ Desnutrición y deshidratación. La disminución progresiva de ingesta de comida y agua da lugar a estos problemas. Son una causa muy importante del deterioro físico de estas personas. Pueden agudizarse en períodos donde hace falta mayor aporte, como el verano.

¿Qué hacer cuando se sospecha que puede estar empezando a ocurrir? Lo primero es comentarlo con tu médico. Él/la hará una valoración sobre la existencia y gravedad del problema. Para evaluar una DISFAGIA MOTORA (problema de la deglución en las personas con enfermedades neurológicas como las referidas) lo importante es recoger una serie de datos sobre la enfermedad de la persona, tiempo de evolución y los síntomas de presencia y gravedad de la disfagia. La disfagia motora típica es aquella que se produce al INICIO de la deglución y es peor cuanto MÁS VOLUMINOSO y LIQUIDO es el alimento. También es importante diferenciar la disfagia motora de otros tipos de disfagia que, de forma menos frecuente, pueden ocurrir también. Existen algunas pruebas diagnósticas que pueden realizarse y que tu médico valorará si son necesarias, aunque no lo son en la inmensa mayoría de los casos de disfagia motora en estas personas.

Para evaluar la gravedad existen varios métodos que se basan en que, como hemos dicho, las personas con disfagia motora toleran peor los alimentos cuanto más líquidos y voluminosos son. Se trata de administrar a la persona con disfagia distintos alimentos con volúmenes crecientes (de menor a mayor) y viscosidad (líquida, néctar y pudding). Permiten de forma segura para la persona enferma, valorar adecuadamente la gravedad de la disfagia. Tienen la ventaja de que es muy fácil de realizar, barata y puede repetirse para reevaluar la evolución de la disfagia.

¿Cómo evoluciona? En las enfermedades progresivas comienza lentamente y con síntomas leves y progresa en los meses siguientes hasta la imposibilidad prácticamente completa de ingerir alimentos por la boca. Puede haber empeoramientos momentáneos en la evolución en el contexto de enfermedades agudas (como una infección) que se recuperan a su situación anterior una vez resuelta la enfermedad aguda, pero el problema suele ser irreversible. No es adecuado valorar la disfagia durante estos empeoramientos momentáneos.

La gravedad máxima de la disfagia motora secundaria a ictus se establece desde el inicio o en los primeros días-semanas. Puede mejorar significativamente (incluso de forma completa) en los meses siguientes a la ocurrencia del ictus en un alto porcentaje de las personas que la sufren. En los demás casos suele quedarse estancada e incluso empeorar lentamente a lo largo del tiempo.

¿Tiene tratamiento? Este apartado es lo suficientemente amplio e importante como para tratarlo de forma específica, en la próxima entrega.

 

Muchas gracias.

 

 

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