En la tercera edad, mejor con sobrepeso

Aunque según los cánones de belleza actuales, el sobrepeso está poco menos que maldito, bien es cierto que, desde el punto de vista de la salud, existen sólidas evidencias de que el sobrepeso y la obesidad son perjudiciales.

En las personas ancianas, este hecho se había asumido por generalización, es decir, si en personas adultas el sobrepeso es perjudicial, en las ancianas también lo será. Aunque los estudios específicos no eran precisamente numerosos y sólidos.

Ahora un equipo de investigadores de Bélgica, ha encontrado que los ancianos que viven en residencia y tienen un índice de masa corporal (IMC) en el rango de sobrepeso (25-27 kg/m2) sobreviven más tiempo que aquellos con un IMC teóricamente mejor -en rango de normalidad- y además obtienen mejores puntuaciones en algunos cuestionarios que evalúan, por ejemplo, el riesgo de caída.

Podemos preguntarnos:

-¿es correcto usar el IMC en ancianos? es sabido que las proporciones de grasas y músculo, así como el contenido de agua, etc.. van cambiando a lo largo de la vida. En la tercera edad el contenido en grasa en mayor y el de agua menor. Por lo tanto, es posible que este índice, válido en la edad adulta, no nos sirva para la tercera edad.

-¿el IMC predice o es un marcador? nos queda la duda de si las personas que viven menos lo hacen porque tienen un menor IMC o es porque viven menos por lo que tienen un menor IMC debido a otros problemas que no han sido valorados en el estudio.

-¿qué sería lo siguiente? ahora habría que ver si esta situación cambia al cambiar el IMC. Habría que intentar que las personas con IMC más bajo consiguieran aumentarlo. Esto debería llevar consigo una mejora de sus expectativas vitales.

En resumen, a falta de un mejor medidor de la situación de peso en la tercera edad, parece que un IMC un poquito por encima de lo establecido puede ser mejor. Desde luego, lo que está claro es que hay que evitar tanto la obesidad como las situaciones de delgadez.